LA VISIÓN FINAL

La simplicidad de la salvación

¡Qué simple es la salvación!. Tan solo afirma que lo que nunca fue verdad no es verdad ahora ni lo será nunca. Lo imposible no ha ocurrido, ni puede tener efectos. Eso es todo. Lo único que puede hacer que una lección tan fácil sea dificil es no desear aprenderla. Se te ha dicho lo que tienes que hacer para distinguir de lo verdadero de lo falso, y lo que tienes que hacer si te confundes. ¿ Por qué te empeñas en no aprender cosas tan sencillas ?.

Hay una razón. Pero no porque creas que lo que se te pide es difícil, porque la salvación enseña lo que es obvio. Y sin embargo estas confundido. Porque crees que es más fácil aprender y entender lo que es totalmente confuso. Lo que te has enseñado a ti mismo constituye una hazaña increíble, pero lo lograste porque este era tú deseo.

Has aprendido lecciones muy duras, con grandes sacrificios y repitiendo lecciones una y otra vez, poniendo a la luz el más grande poder del mundo, el poder de aprender. Lo que ocurre es que has aprendido cosas inútiles, y se alzan frente a ti como unas espesas cortinas que no te dejan ver los más obvio. No hay nada que aprender.

Alguien dijo : Se han escrito 36 millones de reglas y de normas para llegar a la única verdad,......... "Amaras al prójimo como a ti mismo".

No digas que no puedes aprender. Pues tu capacidad para aprender es tan grande que te han enseñado cosas tan difíciles como : que tu voluntad no es tu voluntad, que tus pensamientos no son tus pensamientos, e incluso, que tú no eres quien eres. Tú has aprendido esto y mucho más.

El mundo comenzó con una estraña lección, lo suficientemente poderosa como para dejar a Dios relegado al olvido. Tú te has enseñado que el Hijo de Dios es culpable, no digas que no puedes aprender las sencillas lecciones que la salvación te da.

Aprender es una capacidad que tú inventaste y te otorgaste a ti mismo. No fue concebida para hacer la voluntad de Dios, sino para oponerse a ella y que para que una voluntad ajena fuese más real. Ahora tu viejo y remachado aprendizaje se alza frente a ti y te enseña que lo que has aprendido no es verdad. Las sencillas lecciones de perdón son más poderosas que las tuyas.

Solamente se pueden aprender dos lecciones. Cada una de ellas da un lugar a un mundo diferente. El mundo que ves es el resultado inevitable de la lección que enseña que el Hijo de Dios es culpable. Es un mundo de terror y de desesperación. En él no hay esperanza de hallar la felicidad.

En el mundo que resulta de la lección que afirma que el Hijo de Dios es inocente no hay miedo, la esperanza lo ilumina todo y una gran afabilidad refulge por todas partes. Ni una sola llamada se deja de oir. Te daras cuenta de que estabas equivocado. Te habías dejado engañar por las formas.

El temor a Dios es el resultado ineludible de la lección que afirma que su Hijo es culpable, de la misma manera en que el Amor de Dios no puede sino recordarse cuando el Hijo reconoce su inocencia.

¿Qué es la tentación, sino el resultado de tomar una decisión errónea con respecto a lo que quieres aprender, y obtener un resultado que no deseas?. Te engañas a ti mismo si ecuchas la llamada de desunión, desastres y dolor. No prestes oídos a esta llamada. Escucha la llamada que te dice que seas feliz y a que estes en paz.

Permanezcamos muy quedos por un instante y olvidémonos de todas las cosas que jamás hayamos aprendido, de todos los pensaminetos que hayamos abrigado. Olvidemonos de todas nuestras ideas acerca del propósito del mundo. Dejemos que cualquier imagen que tengamos de una persona se desprenda de nuestras mentes.

 

No abrigues ningun juicio, ni seas consciente de ningun pensamiento bueno o malo, que jamás haya cruzado tu mente con respecto a nadie.

Ahora él es tan libre como lo eres tú, porque una vieja lección que se había aprendido ha desaparecido, dejando un sitio donde la verdad pueda renacer.

 

Caminando con Cristo

Una vieja lección no se supera contraponiendo la nueva con la vieja. No hay que prepararse para una batalla, no hay que dedicarle tiempo, ni hacer planes para implantar lo nuevo. Una vieja batalla se está librando contra la verdad, pero la verdad no responde. La verdad no tiene enemigos.

Repasemos lo que parece interponerse entre la verdad y tú. Pues para superar este obstáculo hay que dar ciertos pasos. El primero es una decisión que tú tomas. Pero de ahí en adelante, la verdad se te confiere. Tú quieres determinar lo que es verdad, y debido a tu deseo, estableces dos alternativas entre las que elegir cada vez que crees que tienes que tomar una decisión. Ninguna de ellas es verdad, ni tampoco son diferentes entre sí. Si embargo tienes que mirarlas para ver la única alternativa que si constituye una elección diferente

Las alternativas entre las que eliges no constituyen una verdadera elección, y tan solo dan la impresión de que se trata de una elección libre,pues en cualquier caso el resulatdoe es el mismo. Te ves a ti mismo dividido entre lider y seguidor. Y cada amigo o enemigo se convierte en un medio para salvarte de esto. Odias a aquel a quien asignaste el papel de lider cuando tú lo quisieras tener, y lo odias igualmente cuando él no lo asume en aquellas ocasiones en que tú quieres ser el seguidor y abandonar el liderato. Para eso fue para lo que concebiste a tu hermano, y te acostumbraste a pensar que ése era su propósito.. Por lo tanto merece la muerte al no ser de ninguna utilidad para ti.

¿ Y qué quiere él de ti ? ¿que otra cosa podría querer, sino lo mismo que tú quieres de él?. Lo que eliges para ti lo eliges para él. Hay dos llamamientos :

-Si es tu lider o tu seguidor, en ambos casos eliges la muerte

-Si el clama por la muerte o por la vida, por el odio o por el perdón, entonces elresultado es el mismo. Pero aquí se

 halla la salvación. La voz que oyes en él esla tuya.

¿Qué te pide ?. Antes de contestar, haz una pausa y piensa lo siguiente :

La respuesta que le dé a mi hermao es la que yo

estoy pidiendo. Y lo que aprenda acerca de él, es lo

que aprenderé acerca de mí.

Aguardemos un instante, y estemos muy quietos, olvidándonos de todo lo que habíamos creído oir y recordando cuan poco sabemos. este hermano ni nos dirige ni nos sigue, sino que va a nuestro lado por la misma senda. No hacemos ningún avance que él no haga con nosotros, y si él no avanza nosotros retrocedemos. No le des la mano con ira sino con amor, pues su progreso es el tuyo propio.

Puesto que Dios os ama a todos por igual, se te salvará de todas las apariencias y contestarás la llamada de Cristo. Estate quedo y escucha. Despeja tu mente de viejas ideas. Cristo llama a todos por igual, sin ver líderes ni seguidores.

 

Sumergete en la más profunda quietud por un instante. Ven sin ningun pensamiento que hayas tenido antes, y deja todas las imagenes que has inventado. En este santo lugar vienes a escuchar en silencio y a aprender que es lo que realmente quieres. Y comprenderas que lo único que tienes que aprender es abandonar los viejos pensamientos que ya no deseas y nunca fueron verdad.

Perdona a tu hermano por todo lo que aparenta ser, que proceden de viejas ideas acerca de su pecaminosidad. Oye su petición de clemencia. El teme caminar a tu lado, y cree que si se atrasa o se adelanta será menos peligroso para él.

Se trata de que camineis juntos y no cada uno por separado. Para que esto suceda bastará un solo instante que estés libre de tus viejas ideas acerca de quién es tu formidable compañero y de lo que él debe estar pidiendo. Y percibirás que su propósito es el mismo que el tuyo. Has venido con un solo propósito : poder aprender a amar a tu hermano con amor fraternal.

Unidos podeís recordar y aceptar vuestra herencia común. Solos, se os niega a ambos. ¿Está claro que si piensas en ser lider o seguidor pensarás que caminas sólo?. Este es el camino que no conduce a ninguna parte. Pero no olvides que siempre hay alguién que viaja contigo, el Cristo que hay en todos.

Los que se acusan a sí mismos

Solo los que se acusan a sí mismos pueden condenar. Antes de tomar una decisión, tienes que aprender algo, y aprenderlo muy bien. Tiene que ser una respuesta tan típica que se convierta en hábito. Aprende esto :nunca odias a tu hermano por sus pecados, sino únicamente por los tuyos

¿Por qué iban a ser sus pecados pecados, a no ser que creyeses que esos mismos pecados no se te podrían perdonar a ti ?¿Cómo iba a ser que sus pecados fuesen reales, a no ser que creyeses que constituyen realidad? ¿Y por qué los atacas por todas partes, si no fuese porque te odias a ti mismo ? ¿Eres acaso tú un pecado?

Contestas afirmativamente cada vez que atacas, pues mediante tu ataque afirmas que eres culpable y que tienes que inflingir al otro lo que tú te mereces.

Los pecados se perciben en el cuerpo, no en la mente. Si tú eres un pecado entonces eres un cuerpo. Mas es el cuerpo el prisionero, no la mente. El cuerpo no tiene pensamientos . No tiene capacidad de aprender, perdonar o esclavizar. El cuerpo solo mantiene en prisión a la mente que está dispuesta a morar en él. Se enferma siguiendo las ordenes de la mente, y luego envejece y muere porque la mente está enferma.

La mente que se considera a sí misma un pecado solo tiene un propósito : que el cuerpo sea la fuente del pecado, para que la mantenga en prisión que ella misma eligió.

Aquí es donde se conservan los pensamientos de sacrificio, porque es donde la culpabilidad impera y donde le ordena al mundo que sea como ella : un lugar donde nadie pueda hallar misericordia, ni sobrevivir a los estragos del temor, excepto mediante el asesinato y la muerte. El pecado se conserva mediante la muerte, y aquellos que creen ser un pecado mueren por razón de lo que creen.

Alégrate de ver aquello que crees, y de que se te haya concedido porder cambiar tus creencias. El cuerpo simplemente te seguirá. Libera a tu cuerpo del encarcelamiento, y no verá a nadie prisionero. Los inocentes otorgan libertad como muestra de gratitud por su liberación. Haz que tu mente sea receptiva al cambio, y ni a tu hermano ni a ti se os podrá imponer ninguna pena ancestral. Pues Dios ha decretado que no se pueda pedir hacer ningun sacrificio.

 

 

 

LA VISIÓN FINAL (2 PARTE )

La verdadera alternativa

Existe una marcada tendencia a pensar que el mundo puede ofrecer consuelo y escape de los mismos problemas que tiene como propósito perpetuar. ¿A qué se debe esto ?. Se debe a que este lugar es solo para elegir entre ilusiones, y que tú crees tener control sobre los mismos. Piensas que en el breve lapso de tiempo que se te ha dado desde tu nacimiento hasta tu muerte, es de tu uso exclusivo : un intervalo de tiempo en que todo el mundo está en conflicto contigo, y que puedes elegir un camino que te llevará más allá de todo conflicto. Pero aún no sabes, que no te puedes escapar dejandolo todo atrás. Lo que tiene que ir contigo te acompañará, sea cual sea el camino tu elijas.

La verdadera elección no es algo ilusorio. Más el mundo no te la puede ofrecer. Todos los caminos del mundo llevan a la desilusión, a la nada y a la muerte. No intentes escaparte de tus problemas aquí, pues el mundo fué concebido para esto. Todos los caminos conducen al mismo lugar , a la muerte, algunos de ellos parecerán ser felices, pero será siempre antes de que comience la amargura. No hay elección posible allí donde el final es indudable. Tal vez prefieras probarlos todos, antes de que te des cuenta que todos son lo mismo. No hay muchos caminos en el mundo, solo hay uno con diferentes imágenes. Hay quienes han muerto al reconocer esto y no saber donde elegir. Sin embargo éste fué el momento que pudieron haber aprendido la lección más importante de todas. La lección que tiene un propósito, y entiendes para que es.

Su propósito es la respuesta a la búsqueda que tienen que emprender los que todavía creen que se puede encontrar otra respuesta. Aprende ahora que no hay respuesta que encontrar en este mundo. No sigas intentando encontrar esperanza donde no la hay.

¿ Quién está dispuesto a dar la espalda al mundo, a menos que no supiese que todos los caminos de éste son inútiles ?. La búsqueda de diferentes caminos en el mundo no es más que la búsqueda de diferentes formas de la verdad. Y esto hace que la verdad no se pueda alcanzar. Tú que piensas que este curso es demasiado difícil, déjame repetirte que para alcanzar una meta tienes que proceder en dirección hacia ella, no en dirección contraria.

Hay una elección que tienes el poder de hacer una vez que hayas visto las verdaderas alternativas. Hasta que no hayas llegado a este punto no tendrás nada entre que elegir, y lo único que podrás hacer es decidir cuál es la mejor forma de engañarte a ti mismo. Todas las alternativas que el mundo ofrece se basan en esto : que eliges entre tu hermano y tú; que ganas en la misma medida en que él pierde, y lo que pierdes es lo que él gana. Esto es rotundamente opuesto a la verdad.

El único propósito de la lección es este :

Lo que tu hermano pierde, lo pierdes tú también,y lo que gana es lo que se te da a ti.

Todos los caminos que te alejan de lo que eres te conducen a la confusión y a la desesperanza. No hay camino que se pueda alejar de Él y de su unicidad. No puedes dejar de ser lo que eres. Pues Dios es misericordioso, y no permitió que su Hijo lo abandonara. No puedes estar en ningún lugar, excepto donde Él esté. Y :

NO HAY CAMINO QUE NO CONDUZCA A ÉL

El concepto del yo frente al verdadero Ser

Las enseñanzas del mundo se basan en un concepto del yo que se ajusta a la realidad mundana. Es una imagen que encaja muy bien en un mundo de sombras e ilusiones. El propósito del mundo es que cada uno forje un concepto de sí mismo. Este es su propósito: que vengas sin un yo, y que fabriques uno a medida que creces.

 

 

Tú forjas un concepto de tí mismo, el cual no guarda semejanza alguna contigo. es un ídolo, concebido con el propósito de que ocupe el lugar de tu realidad como Hijo de Dios. El concepto de tí mismo que el mundo te enseña, tiene dos propósitos .

- El primero presenta la cara de la inocencia, el aspecto con en el que se actúa.

La cara que sonrie y es amable, e incluso parece amar. Busca compañeros, con

templa a veces con piedad a los que sufren, y de vez en cuando ofrece consue-

lo. Cree ser bueno dentro de un mundo perverso.

 

La cara de inocencia que el concepto de uno mismo tan orgullosamente lleva puesta, justifica el ataque que se lleva a cabo en defensa propia. Nadie que forja una imagen de sí mismo omite esa cara, pues tiene necesidad de ella. Mas no quiere ver el otro lado.

- El segundo propósito .Detrás de la cara de la inocencia se encuentra una lección, para enseñar la que se concibió el concepto del yo. Es una lección de un terrible desplazamiento y de un miedo tan devastador que la cara sonriente que se encuentra encima tiene que mirar para siempre en otra dirección, no sea que perciba la traición oculta. Esto es lo que la lección enseña : "Yo soy la cosa que tú has hecho de mí, y al contemplarme, quedas condenado por causa de lo que soy". El mundo sonríe con aprobación ante este concepto de tí mismo, pues garantiza que los senderos del mundo se mantengan a salvo.

Esta es la lección básica que garantiza que tu hermano estará condenado eternamente, pues lo que tú eres se ha convertido en su pecado. Y para esto no hay perdón. Piensas que no se te puede culpar por lo que eres, ni tampoco puedes cambiar lo que ello te obliga a hacer. Tu hermano es para tí el símbolo de tus propios pecados.

Ninguno de los conceptos que se aprenden son verdad, y muchos son el producto de fabricaciones febriles, que arden llenas de odio y de miedo. Los conceptos mantienen vigente al mundo.

La idea de un concepto del yo no tiene sentido, pues nadie aquí sabe cuál es el propósito de tal concepto, y , por lo tanto no pueden imaginarse lo que es. Ahora el E. Santo tiene que encontrar un modo de ayudarte a comprender que el concepto de ti mismo que has forjado tiene que ser des-hecho si es que has de gozar de paz interior. Y para eso es necesario que aprendas lecciones que te enseñen que tú eres otra cosa.

Por tal razón las enseñanzas del E.Santo están diseñadas para que cada paso se te sea fácil. Consideremos, pues, qué prueba hay de que tú seas lo que tu hermano hizo de ti.Si bien aún no te has dado cuenta de que esto es lo que piensas, es indudable de que a estas alturas ya eres consciente de que te comportas como si eso fuese lo que piensas. Que tú seas lo que tu hermano ha hecho de ti es bastante improbable. Lo que crees ser consta de dos partes . Si una de ellas fué generada por tu hermano, ¿quién estaba allí para generar la otra? ¿ Y qué podría necesitar defensa sino lo que se ataca?

Tu concepto del mundo depende del concepto que tengas de tí mismo. Y ambos desaparecerían si uno de ellos se pusiese en duda. El E. Santo , lo único que te pide es que te planteees una simple pregunta. Hay dos alternativas a esto que crees ser. Podrías ser, por ejemplo, lo que has elegido lo que tu hermano sea. Más ¿quién eligió primero? Si tú eres aquello que elegiste que tu hermano fuese, tuvo que haber alternativas, y alguien tuvo que elegir primero. Este paso te hace ser consciente como mínimo de compartir la culpabilidad.

 

 

El concepto del yo ha sido siempre la gran preocupación del mundo. Y cada individuo cree que tiene que encontrar la solución al enigma de lo que él es. La salvación, se puede considerar el escape de todos los conceptos. No se ocupa en absoluto del contenido de la mente, sino de que esta piensa. Y aquello que piensa tiene alternativas. Así puede aprender que todo lo que piensa refleja la profunda confusión con respecto a como fue concebida y a lo que es.

No busque tu Ser en símbolos. No hay concepto que pueda representar lo que tú eres. El concepto del yo abarca todo lo que contemplas, y nada queda excluido de esa percepción. Si algo te hiere, lo que está viendo es la representación de tus deseos secretos. Eso es todo. Y lo que ves en cualquier clase de sufrimiento que padezcas es tu propio deseo oculto de matar.

Son muchos los conceptos de ti mismo que forjarás segun progreses en tu aprendizaje. Cada uno producirá cambios que se verán reflejados en tus relaciones, conforme la percepción que tengas de ti mismo vaya cambiando. Y cada vez que tengas un cambio de producirá confusión. Descansa seguro y contento en la confianza de que finalmente desaparecerá por completo y dejará a tu mente en paz. Llegará un momento en que no sabrás lo que eres. Entonces a esta mente abierta y receptiva es a la que la verdad retorna, sin impedimentos ni limitaciones. Allí donde todos los conceptos del yo han sido eliminados, la verdad se revela tal cual es. Cuando todo concepto haya sido cuestionado y puesto en tela de juicio, y se reconozca que está basado en supòsiciones, la verdad quedará libre para entrar en el santuario, limpio de toda culpa. No hay afirmación que el mundo tema más que ésta :

No sé lo que soy, por lo tanto, no sé lo que estoy haciendo,

dónde me encuentro, ni cómo considerar al mundo o a mí

mismo.

 

Sin embargo, con esta lección nace la salvación. Y lo que tú eres te hablará de Sí Mismo.

 

LA VISIÓN FINAL (3 PARTE)

El reconocimiento del espíritu

O bien ves la carne o bien reconoces el espíritu. En esto no hay terminos medios. Si uno de ellos es real el otro es falso. La visión no ofrece otra alternativa. De lo que decidas depende todo el mundo, porque de esta manera estableces tu propio sistema de creencias : carne o espíritu. Si eliges ser carne, jamás podras escaparte del cuerpo. Pero si eliges el espíritu, el Cielo mismo se inclinará para tocar tus ojos y bendecir tu santa visión a fin de que no veas el mundo de la carne salvo para :

sanar, consolar, y bendecir.

La salvación es un deshacer. Si eliges ver el cuerpo, ves un mundo de separación, de cosas inconexsas y de sucesos que no tienen ningun sentido. Alguien aparece y luego desaparece al morir; otro es condenado al sufrimiento y a la pérdida. Y nadie es como era hace un instante, ni será el mismo un instante después.

¿ Qué confianza se puede tener ahí donde se percibe tanto cambio ?

La salvación es el proceso que deshace todo esto. Porque se dan cuenta del costo que tiene el mantener la culpabilidad, y eligieron abandonarla.

 

La salvación no te pide que contemples el espíritu y que no percibas el cuerpo. Simplemente te pide que esa sea tu elección. Entonces la salvación te ayudará a ver un mundo que tus ojos jamás podían imaginar. Ello no es algo que deba de preocuparte.

El velo de la ignorancia está corrido sobre lo bueno y sobre lo malo, y se tiene que traspasar para que ambas cosas desaparezcan, para que de esta manera la percepción no se pueda ocultar. ¿Cómo se puede hacer esto?. No se puede hacer. Solo la arrogancia podría hacerte creer que tienes que allanar el camino del Cielo. Lo único que se hace es proporcionarte medios para que puedas reemplazar tu mundo, el que inventaste.

Nunca olvides que cualquier concepto que abrigues sobre ti, jamás podrá oponerse a la verdad de lo que eres. Erradicar la verdad es imposible. Pero cambiar de conceptos no es difícil. Cambia una sola visión del mundo que tenías y éste cambiará.

¿ Eres invulnerable ?. Entonces el mundo te parece un lugar inofensivo.

¿ Perdonas ? Entonces el mundo es misericordioso, pues le has perdonado sus ofensas.

¿ Eres un cuerpo ?. Entonces ves en cada hermano un traidor, listo para matar.

¿ Eres un espíritu inmortal ?. Entonces ves estabilidad en el mundo, pues él es ahora digno de toda confianza, un

 lugar feliz, un lugar para solo amar.

¿ Le negarían los puros de corazón la bienvenida a alguien ?

¿ Y qué podría herir a los verdaderamente inocentes ?

¡ Hágase tu voluntad, santa criatura de Dios!. No importa si crees estar en el Cielo o en la tierra. Lo que la voluntad de tu Padre ha dispuesto para tí jamás ha de cambiar. La verdad en ti permanece radiante como una estrella, tan pura como la luz, tan inocente como el amor mismo.

 

La visión del salvador

Aprender significa cambiar. La salvación no intenta valerse de medios que todavía te sean tan ajenos a tu modo de pensar que no te sirvan para nada, ni tampoco quiere producir cambios que tú no puedas reconocer.

Mientras dure la percepción habrá necesidad de conceptos, y la tarea de la salvación es cambiarlos. De acuerdo con los conceptos del mundo los culpables son "malos" y los inocentes "buenos". De acuerdo con estos conceptos, no te puedes fiar en el aspecto "bueno" de alguien porque anda por ahí el aspecto "malo". Este concepto hace hincapie en la traición, de modo que resulta imposible tener confianza.

Nada de esto puede cambiar mientras percibas lo "malo" en ti.

No puedes concederte la inocencia, porque estás demasiado confundido en saber quién eres. Más solo que consideres a un hermano como completamente digno de perdón, tu concepto de tí mismo cambiaría completamente. Al depositar tu confianza en lo que es bueno en él, la depositarías en ti.

De esta forma conceptual, ésta es la manera de verlo a él como algo más que un cuerpo, pues el cuerpo nunca parece ser lo que es bueno. Al concentrarte cada vez más lo bueno en él, ves el cuerpo cada vez menos y a la larga solo se verá como una sombra que circunda lo bueno. Y si sigues así tu visión será La Visión donde yace otro mundo.

 

Tú vives en los dos mundos, pues los dos son conceptos que puedes cambiar, pero que jamás pueden albergarse mutuamente. Ten fe en aquel que camina a tu lado, para que el temeroso concepto de ti mismo pueda cambiar. Y contempla lo bueno en él, para que tus pensaminetos temerosos no te asusten al no poder nublar la manera de verlos. Solo se te pide a que estés dispuesto hacer este cambio. Nada más.

El concepto que ahora tienes de ti mismo garantiza que tu función aquí sea siempre irrealizable e imposible de llevar a cabo. Y así tienes una amarga y profunda depresión. Entrega este concepto a Aquel que entiende cuales son las modificaciones que necesita para que pueda serte útil y brindarte la paz. Tú puedes verte a tí mismo de otra manera. ¿ No prefieres verte como alguien necesario para la salvación del mundo, que en contra de ella ?.

El concepto del yo se alza como una barricada contra la verdad. Todas las cosas que ves son imágenes porque las contemplas a través de una barrera que empaña la vista y deforma tu visión. Y lo que ves es el infierno, pues eso es lo que es el miedo. La vista, la visión y el Guía te sacarán del infierno junto con aquellos que amas a tu lado, y al universo junto con ellos.

El Cielo nos ha encomendado que cada uno sea el salvador de su santo hermano o hermanos que se le confiaron. Así es como uno deja el concepto de si mismo, porque ve al otro como a sí mismo. Y en esta única visión se ve la faz de Cristo.

De esta manera hay luz donde antes había oscuridad.

El velo que cubre la faz de Cristo, el temor a Dios y a la salvación, así como el amor a la culpabilidad y a la muerte, no son sino diferentes nombres de un mismo error: que hay un espacio entre tu hermano y tú que os mantiene aparte debido a una ilusión de ti mismo que lo mantiene a él separado de ti y a ti alejado de él. La espada del juicio es el arma que le entregas a esta ilusión de ti mismo. Mientras empuñes esta espada no podrá percibirte más que como un cuerpo, y así estarás separado de aquel que sostiene el espejo de tu imagen. El que ha aprendido a no ver a su hermano de esta manera, se ha salvado así mismo y, por ende, se ha convertido en salvador de los demás. Dios ha encomendado a todos y a cada uno esta función, no seas un salvador parcial. Los santos hermanos son todos aquellos con quienes te encuentras o que contemplas sin saber quien son; los que vistes por un instante y luego olvidaste, los que conociste hace mucho, y luego recordarás, los que conocerás y los que aún no han nacido. La visión del salvador es :él ve su inocencia en todos los que contempla, y su propia salvación en todas partes. No tiene un concepto de sí mismo que se interponga entre sus ojos despejados y lo que ve. De este modo lleva la luz a todo lo que contempla para así poderlo ver como realmente es.

La visión del salvador está desprovista de cualquier juicio. No ve el pasado de nadie. Y así sirve a una mente completamente receptiva, libre de viejos conceptos y dispuesta a contemplar sólo lo que el presente contiene. No juzga porque no sabe nada. Y al reconocer esto solo pregunta : ¿cual es el significado de lo que veo? Entonces se le da la respuesta. Y la puerta se abre para que brille la faz de Cristo, y ve más allá de la viejas ideas y de los conceptos ancestrales que tanto tiempo abrigó.

No dejes que la luz del mundo, la cual se te ha sido concedida, permanezca oculta del mundo. El mundo necesita la luz, pues es ciertamente un lugar sombrío, y los hombres se desesperan por haber negado la visión del salvador y lo que ven es la muerte. Su salvador se encuentra ahí. Y ellos no podrán ver hasta que él los contemple con ojos videntes y les ofrezca el perdón que se ofrece a sí mismo.

 

Elige de Nuevo

La tentación siempre nos quiere hacer ver de que somos un cuerpo. Pues el cuerpo fija los límites de lo que el Hijo de Dios puede hacer. Cristo te pide :

 

 

Elige de nuevo si quieres ocupar el lugar que te corresponde entre los salvadores del mundo, o si prefieres quedarte en el infierno y mantener a tus hermanos allí.

¿Cómo se lleva a cabo esta elección ? ¡Qué fácil de explicar es esto!. Lo que eliges es lo que es real. Sólo con que te negases a dejar que la debilidad guiase tus actos, dejarías de otorgarle poder. Y la luz de Cristo en ti estaría a cargo de todo lo que hicieses. Pues le darías tu debilidad a Él, y entonces Él te daría su fortaleza.

Las pruebas por las que pasas no son más que lecciones que aún no has aprendido que vuelven a presentarse de nuevo a fin de que donde antes hiciste una elección errónea, puedas hacer otra mejor y escaparte del dolor que te ocasionó. En toda dificultad, disgusto o confusión, Cristo te llama y te dice con ternura :

"Hermano mío, elige de nuevo". Él no dejará sin sanar ninguna fuente de dolor, ni dejará en tu mente imagen que pueda ocultar a la verdad.

Las imágenes que fabricas no pueden prevalecer contra lo que Dios Mismo quiere que seas. Por lo tanto, jamás tengas miedo de la tentación, sino reconócela como lo que es : una oportunidad más para elegir de nuevo y dejar que la fortaleza de Cristo impere siempre. Los salvadores del mundo, que ven como Cristo ve, son sencillamnete los que eligen la fortaleza de cristo en lugar de su propia debilidad.

Aprende,pues, el feliz hábito de responder a toda tentación de percibirte a ti mismo débil y afligido con estas palabras :

Soy tal como Dios me creó. Su Hijo no puede sufrir. Y yo soy Su Hijo

De este modo invitas a la fortaleza de Cristo a que impere y reemplace tu debilidad. Y de este modo los milagros se vuelven algo tan natural como el miedo y la angustia parecían serlo antes.

Lo que percibes como enfermedad, dolor, debilidad, sufrimiento y pérdida, no es sino la tentación de percibirte a ti mismo indefenso y en el infierno. Un milagro ha venido a sanar al Hijo de Dios y a cerrarle la puerta a sus sueños de debilidad, allanando así el camino hacia su salvación yliberación.

Dios Padre solamente nos pide nuestra propia liberación. Nos trae a nuestros cansados ojos, la visión de un mundo diferente, tan nuevo depurado y fresco que os olvidareis de todo dolor y miseria que una vez visteis. Más teneis que compartir esta visión con todo aquel que veáis, pues de lo contrario, no lo contemplareís. Dar este regalo es la manera de hacerlo vuestro.

¡Alegrémonos de poder caminar por el mundo y de tener tantas oportunidades de percibir nuevas situaciones donde el regalo de Dios se puede reconocer otra vez como nuestro!.

Cristo nos llama, repetidamente, lo oiremos y cuando así sea entonces eligiremos de nuevo. Y con esta elección todo el mundo quedará liberado.

Cristo está seguro que aceptaremos su regalo, porque el Padre se lo dió para todos nosotros, y La Santa Voluntad será la Voluntad de todos.

El himno se salvación resonará por todo el mundo con la elección que cada uno hagamos.

La jornada llega a su fin, y acaba donde comenzó. No queda ni rastro de ella. Ya no se le otorga fe a ninguna ilusión, ni queda ni una sola mota de oscuridad. La Luz, clara como Tú, irradia desde todo lo que vive y se mueve en Ti. Pues hemos llegado allí donde todos somos uno, y finalmente estamos en casa, donde Tú quieres que estemos.