EL DESEO DE SER ESPECIAL
El motivo de este curso es hallar un estado de
paz, que permita que la mente se acalle y se alcance la posición
para recordar a Dios. No es necesario que le digas lo que Él debe
hacer.Él no fallará.Aprender este curso requiere que estés
dispuesto a cuestionar cada uno de los valores que abrigas. Ni uno
solo debe de quedar oculto y encubierto, pués ello pondría en
peligro tu aprendizaje.
Ninguna creencia es neutra, cada una de ellas
tiene el poder de dictar cada decisión que tomas.Pues una decisión
es una conclusión en lo que crees. El resultado es que el
sufrimiento es consecuencia de la creencia en la culpabilidad, y la
libertad, de la falta de pecado.
No hay alternativa para lo que Dios crea. La
verdad surge de lo que Él sabe. Y así como toda creación surgió
en Su Mente por razón de lo que Él sabe; del mismo modo tus
decisiones proceden de tus creencias.
El deseo de ser especial : el substituto del
amor
El amor es extensión, negarte a dar un regalo,
por insignificante que sea, es no conocer el propósito del amor. El
amor lo da todo eternamente. Si retienes una sola creencia, una sola
ofrenda, el amor desaparece, pues ha tenido un substituto que ocupa
su lugar.
Las creencias nunca se atacarán unas a otras
abiertamente, ya que es imposible que se puedan producir desenlaces
conflictivos. Mas una creencia que no se haya reconocido es una
batalla en secreto, en la que los resultados del conflicto no salen
a la luz de la razón para ver si son sensatos o no.
Tu paz se encuentra en manos de estos guerreros
ocultos, mientras tu decidas dejarlas en sus manos. Estos enemigos
de la paz se encuentran allí por tu decisión. No niegues su
presencia ni sus terribles resultados. Lo único que puedes negar es
tu realidad, no sus consecuencias.
La única creencia que se mantiene celosamenete
oculta y que se defiende aunque no se reconozca, es la fe en ser
especial. Esto se manifiesta de muchas formas, pero siempre choca
con la realidad de la creación de Dios y con la grandeza que Él
dotó a su Hijo. Solo los que se creen especiales pueden tener
enemigos, pues creen ser diferentes y no iguales.. Y cualquier clase
de diferencia siempre impone juzgar.
Lo que Dios creó no puede ser atacado, pues no
hay nada en el Universo que sea diferente de ello.. Ser especial no
solo separa, sino que también sirve como base desde la que el
ataque contra los que parecen ser "inferiores", es natural
y "justo".
El deseo de ser especial es el gran dictador de
las decisiones erroneas. He aquí la gran ilusión de lo que tu eres
y de lo que tu hermano es.Y he aquí también el porque se ama al
cuerpo y se le considere algo que vale la pena conservar.Ser
especial es una postura que requiere defensa.
¿podrías odiar a tu hermano si fueses igual que
él ?
¿podrías atacarlo si te dieses cuenta que
caminas con él?
¿no harías todo lo posible por ayudarlo, si su
triunfe también es el tuyo?
Tu deseo de ser especial te convierte en su
enemigo. Ser especial jamás se puede compartir, pues depende de
metas que solo tú puedes alcanzar.
Tu hermano es tu amigo porque el Padre lo creó
semejante a ti. No hay diferencia alguna entre vosotros. Tienes un
hermano para que el amor se pueda extender, no para que se lo
niegues.Lo que no das lo pierdes.
Tu temor a Dios y a tu hermano procede de la
creencia de ser especial que aún no has reconocido.Todo vestigio de
malicia, punzada de odio y todo deseo de perpetuar la separación
nace ahí.Te resistes a aceptar este curso, porque te enseña que
tú y tu hermano son iguales.
Los que se creen especiales se ven obligados a
defender las ilusiones contra la verdad. He aquí el motivo de la
batalla que libras contra él.Jamás podrá haber paz entre los que
son diferentes.
La perfidia de creerse especial
Hacer comparaciones es necesariamente un
mecanismo del ego, pues el amor nunca los hace. Creerse especial
siempre lleva a hacer comparaciones.Pues siempre busca la falta en
el otro, e intenta perpetuarla.Frente a la pequeñez que tú ves en
él, tú te yergues alto y señero irreprochable y honesto, puro e
inmaculado.No entiendes que al hacer esto es a ti mismo a quien
rebajas.
Ser especial es la idea del pecado hecha
realidad. Sin esa base es imposible inmaginarse el pecado.Son los
que han elejido el especialismo en lugar del Cielo y de la paz, y lo
envolvieron en el pecado para mantenerlo a salvo de la verdad.
Tú no eres especial. Puedes defender tu
especialismo, pero nunca oirás la Voz que habla en favor de Dios,
pues hablan diferentes idiomas y llegan a oídos diferentes.Los
mensajes especiales a los que se creen que son diferentes, les
convencen de ello, y de que son algo aparte. Tú que has encadenado
a tu salvador a tu deseo de ser especial y has otorgado a dicho
deseo el lugar de aquel, recuerda esto : tu salvador no ha perdido
la capacidad de perdonarte todos los pecados que tú has interpuesto
entre él y la función de salvarte que Dios le encomendó.La verdad
no transmite mensajes diferentes y solo tiene un significado.
Piensa en la hermosura que verás dentro de ti
cuando lo consideres tu amigo.El es enemigo de tu deseo deser
especial, pero amigo de lo que es real en ti. Permitele que te
perdone tu deseo de ser especial, y que restaure la plenitud de tu
mente y te haga uno con él.
He aqui el que te puede salvar de tu deseo de ser
especial. El tiene tanta necesidad de que lo aceptes como parte de
ti, como tú de que él te acepte a ti.
Dios no es especial, pero lo tiene todo,
incluyendote a ti. Dale solo lo que es suyo, y recuerda que Dios se
dió a sí mismo a ambos con el mismo amor. El Amor de Dios te dio a
ti tu hermano, y a ti él porque el Padre se dió a Si Mismo. Y
ahora que finalmente la esperanza de paz la tienes a la vista, solo
el deseo de ser especial podría parecer todo menos el Cielo.
La esperanza de ser especial hace que parezca
posible que Dios hizo el cuerpo para que fuese la prisión de su
Hijo, y estuviera separado de Él.
La muerte de tu especialismo no es tu muerte,
sino tu despertar a la vida eterna. No haces más que surgir de una
ilusión de lo que eres a la aceptación de ti mismo tal como Dios
te creó.
Cómo perdonar el deseo de ser especial
El perdón pone fin al deseo de ser especial. Lo
único que se pueden perdonar son las ilusiones, que entonces
desaparecen. El perdón es lo que te libera de todas las ilusiones.,
y por eso es imposible perdonar imparcialmente. Nadie que se aferre
a una sola ilusión puede considerarse libre de pecado, porque está
afirmando que un error acerca de si mismo es hermoso.
Cualquier forma de especialismo que aún valores,
la has convertido en pecado. Lo defiendes con toda tu fuerza contra
la Voluntad de Dios. Prefieres proteger lo que Dios no creó.
No eres tú el vulnerable y susceptible de ser
atacado, que baste una palabra, algo que no te plazca, o un evento
que no hayas previsto para transtornar todo tu mundo y precipitarlo
al cao, es tu deseo de ser especial. La verdad no es fragil. Pero
ser especial no es verdad acerca de ti. Cualquier cosa puede hacerte
perder el equilibrio.
Tu deseo de ser especial es lo que se ve atacado
por todo lo que respira y camina. Dios te pide que perdones. El no
quiere que la separación se interponga. Su voluntad y la tuya son
lo mismo. Él no eligió esto para ti. No le pidas que entre ahí.
El camino esta cerrado al amor y a la salvación. Perdona al
Santísimo por no haber podido concederte el especialismo, que tú
inventastes.
Todos los que se consideran especiales están
dormidos, rodeados por un mundo de belleza que no ven. Maldicen a
Dios porque no convirtió su sueño en realidad. Los esclavos del
deseo de ser especial se liberarán. Tal es la Voluntad de Dios.
Dios te pide perdón con su Hijo y con Él. Lo único que te piden
es que busques tu amor a fin de que te puedas amar a ti mismo.
Perdona a tu Padre el que no fuese Su Voluntad que tú fueses
crucificado.
Ser especial en contraposición a ser
impecable
Ser especial implica una falta de confianza en
todo el mundo excepto en ti mismo. Depositas tu fe exclusivamente en
ti. Todo lo demás se convierte en enemigo tuyo. Cualquier gentileza
que este enemigo te haga crees que es solo un engaño.Crees que
tiene miedo de ser destruido y entonces él tiene que atacar, y te
sientes atraído hacia él para matarlo. Tal es el encanto de la
culpabilidad. Entonces la salvación se convierte en la destrucción
de los demás.
¿Qué otro propósito puede tener el cuerpo sino
ser especial ? Esto es lo que hace que sea frágil, y no pueda
defenderse. Fue concebido para que tú fueras frágil e impotente.
La meta de la separación es su maldición. Los cuerpos no tienen
metas, solo las mentes pueden tenerlas, y además cambiarlas,
entonces los cuerpos deben de cambiar a razón de las metas de sus
mentes. El cuerpo no puede hacer nada por su cuenta. Consideralo un
medio de herir y lo hará. Consideralo un medio de sanar y lo hará.
Solo puedes hacerte daño a ti mismo. A las
mentes empeñadas en ser especiales les es dificil entenderlo. A las
mentes que piensan en curar les es obvio. La mente no es algo
limitado, y a eso se debe que cualquier propósito perjudicial le
haga daño a toda ella cual una sola. Nada tiene menos sentido para
los que se consideran especiales.. Nada tiene mayor sentido para los
milagros.
Examina detenidamente si es tu deseo ver a tu
hermano libre de pecado. Para todo aquel que se cree especial la
respuesta es no. Los pecados de tu hermano justifican tu
especialismo. Todo lo que es real proclama que él es incapaz de
pecar. Todo lo que es falso proclama que él es capaz de pecar. Si
el es un pecador entonces tu realidad es solo un sueño. No
defiendas este sueño insensato, en el que Dios se halla privado de
lo que ama y tú te encuentras más halla de las posibilidades de
salvarte.
Cuando no estas completamente en paz, cuando
sientes alguna clase de dolor, es que has percibido un pecado en tu
hermano. Tu sensación de ser especial pareció ponerte a salvo, y
entonces crucificastes al que Dios te dió como tu salvador. Por lo
tanto el especialismo es tu enemigo asi como el suyo.
EL DESEO DE SER
ESPECIAL- II PARTE
Contempla lo que ama
y lo reconoce como Su Propio Ser. Y asi, se regocija con lo que ve,
pues sabe que aquello es uno con Él y con Su Padre.. El
especialismo también se regocija con lo que ve, aunque lo que ve no
es verdad. Lo que deseas es verdad para ti.Pues es imposible desear
algo y no tener fe de que aquello es real. Desear otorga realidad
tan irremediablemente como ejerce la voluntad de crear. El poder del
deseo apoya a las ilusiones tan fuertemente como el amor se extiende
a sí mismo. Excepto que uno de ellos engaña y el otro sana.
No hay ningun sueño
de querer ser especial que no suponga tu propia condenación, por
muy oculta y disfrazada que se encuentre, por muy hermoso que pueda
parecer o por muy delicada que ofrezca la esperanza de paz y
escapatoria del dolor.
¿ De dónde podría
proceder la paz sino del perdón ? El Cristo en ti contempla solo la
verdad y no ve ninguna condenación que pudiese necesitar perdón.
El esta en paz porque no ve pecado alguno. Cristo es tus ojos, tus
oídos, tus manos, tus pies. ¡Qué hermosa la mano de Cristo que
sostiene a su hermano!, indicandole donde no podrá ver nada y donde
no hay ningun sonido que se pueda oir.
Mas deja que tu
deseo de ser especial dirija su camino, y tú lo recorreras con él,
con tu hermano, y juntos caminareis en peligro, intentando conducir
al otro al precipicio. Pues, ¿en que puede deleitarse el deseo de
ser especial, sino en matar ?. El pecado que tus ojos ven en él y
en lo que se deleitan, es la prueba de tu asesinato.
Regocijate de no
tener ojos con los que ver, ni oídos con los que oir, ni manos con
los que sujetar nada, ni pies a los que guiar. Alégrate de que el
único que puede prestarte los Suyos sea Cristo, mientras tengas
necesidad de ellos. Los Suyos son ilusiones también, lo mismo que
los tuyos. Sin embargo, debido a que sirven a un propósito
diferente, disponen de la fuerza de éste. Y derraman luz sobre todo
lo que ven, oyen, sujetan o guían a fin de que tú puedes guiar tal
como fuiste guiado.
El Cristo sabe donde
te diriges y te conduce allí dulcemente, bendiciendote a lo largo
del camino. Su Amor por Dios reemplaza todo el miedo que creíste
ver dentro de ti. El te contempló primero, pero reconoció que no
estabas completo. De modo que buscó lo que te completa en cada cosa
viviente que Él contempla y ama.
La mano de Cristo
sujeta a todos sus hermanos en Sí Mismo.Él les concede visión a
sus ojos invidentes y les canta himnos celestiales para que sus
oídos dejen de oir el estruendo de la batalla y muerte.Él se
extiende a través de ti, y les ofrece Su mano para que puedan
bendecir toda cosa viviente.
Tú que te
contentarías con ser especial y que buscarías la salvación
luchando contra el amor, considera esto: el Santo señor del Cielo
ha descendido hasta ti para ofrecerte tu complejidad.
Antes de que pueda
haber conflicto tiene que haber duda. Y toda duda tiene que ser
acerca de ti mismo. Cristo no tiene ninguna duda y Su serenidad
procede de su certeza. Él intercambiará todas tus dudas por su
certeza, si aceptas que Él es uno contigo y que esa unidad es
interminable, intemporal y que está a tu alcance porque tus manos
son las Suyas.¿ Y dónde está la duda cuando la certeza ha llegado
?
Cómo escaparse
del miedo
El mundo se queda
quieto ante la santidad de tu hermano, y la paz desciende sobre él
dulcemente y con una bendición tan completa que desaparece todo
vestigio de conflicto que pudiese acecharte en la oscuridad de la
noche. Él es quien te salva de tus sueños de terror. Él sana tu
sensación de sacrificio y tu temor de que el viento disperse lo que
tienes y lo convierta en polvo.
Mientras Él sea lo
que es, puedes estar seguro de que es posible reconocer a Dios y de
que lo conocerás.Y la señal de que esto es así reside en tu
hermnao, que se te da para que todas las dudas acerca de ti mismo
puedan desaparecer ante tu santidad. Ve en él la creación de Dios.
Sin ti, a Dios le
faltaría algo, el Cielo estaría incompleto y habría un Hijo sin
Padre. No habría universo ni realidad.No hay cosa viviente que no
forme parte de Él ni nada que no viva con Él.
No hay nada en todo
el universo que no te pertenezca. No hay nada que Dios no haya
creado que Él no haya puesto amorosamente ante ti para que sea suyo
para siempre. Y ningun pensamiento que se encuentre en Su Mente
puede estar ausente de la tuya.
Dios no cambia de
parecer con respecto a su Hijo por razón de circunstancias
pasajeras que no tienen ningun significado en la eternidad en la que
Él mora y en la que tú moras con Él. Tu hermano es exactamente
com Él lo creó. Y esto es lo que te salva de un mundo que Él no
creó.
No olvides que el
único propósito de este mundo es sanar al Hijo de Dios. Hasta que
no veas la curación del Hijo como lo único que deseas, que tanto
este mundo como el tiempo y todas las apariencias lleven a cabo, no
conocerás al Padre, ni te conocerás a ti mismo. Pues usarás al
mundo para un propósito distinto del que tiene, y no podrás
librarte de sus leyes de violencia y muerte. Sin embargo se te ha
concedido estar más allá de sus leyes desde cualquier punto de
vista, en todo sentido y en toda circunstancia, en toda tentación
de percibir lo que no está ahí y en toda creencia de que el Hijo
de Dios puede experimentar dolor por verse a sí mismo como no es.
Mira a tu hermano y
ve en él lo opuesto a las leyes que parecen regir este mundo. Ve en
su libertad la suya propia, pues así es. No dejes que tu deseo de
ser especial nuble la verdad. Y un solo pecado que veas en él será
suficiente para manteneros a ambos en el infierno. Mas su perfecta
impecabilidad os liberará a ambos, pues la santidad es
completamente imparcial y solo emite un juico con respecto a todo lo
que contempla.
Elige, pues lo que
deseas ver : su cuerpo o su santidad; y lo que elijas será lo que
contemplarás. Y serán muchas las ocasiones en que tendrás que
eligir, a lo largo de un tiempo que parece no tener fin, hasta que
decidas en favor de la verdad.
La santidad de tu
hermano es sacramento y bendición para ti. Sus errores no pueden
privarlo de la bendición de Dios, ni tampoco a ti que lo ves
correctamente.Sus errores pueden causar demora, de la cual se te ha
encomendado que lo libres para que ambos podais completar una
jornada que jamás comenzó y que no es necesario finalizar.
Ser especial es la
función que tú te asignastes. Te representa exclusivamente a ti,
como un ser que se creó a sí mismo, auto-suficiente, sin necesidad
de nada y separado de todo lo que se encuentra más allá de su
cuerpo.. Ante el especialismo tú eres un universo separado, con
todas las puertas y ventanas cerradas para no dejar pasar la luz. Y
al estar siempre furioso por el constante ataque al que siempre
crees estar sometido y al sentir que tu ira está justificada, te
has empeñado en lograr este objetivo con ahínco. Y todo para esto
: querías que ser especial fuese la verdad.
Tú que crees que es
más fácil ver el cuerpo de tu hermano que su santidad, asegurate
que entiendes lo que dió lugar a ese juicio. Ahí es donde se oye
claramente la voz del deseo de ser especial juzgando contra Cristo y
estableciendo el objetivo que puedes alcanzar y lo que no puedes
hacer.
El punto de
encuentro
¡Cuan tenazmente
defiende su especialismo, todo aquel que se encuentra encadenado a
este mundo!. Su deseo es ley para él, y él lo obedece.Y mientras
este deseo lo llame, él no oirá otra voz.
El recuerdo de Dios
no brilla a solas. Lo que se encuentra en tu hermano todavía
contiene dentro de sí toda la creación, todo lo creado y todo lo
que crea, todo lo nacido y por nacer; lo que esta en el futuro y lo
que aparentemente ya pasó. La santidad que mora en ti le pertenece
a tú hermano.
Todo el amor y
cuidado que le profesas a tu especialismo, la absoluta protección
que le ofreces, tu constante desvelo día y noche, tu profunda
preocupación, así como la firme convicción de que eso es lo que
eres, le corresponde a tu hermano.
Hazte a ti mismo
esta pregunta : ¿Puedes proteger la mente?El cuepo si, un poco, mas
no del tiempo, sino temporalmente. Y mucho de lo que crees que lo
protege, en realidad le hace daño.¿Para qué quieres proteger el
cuerpo ?, en esta elección radica su salud o su destrucción.
La prueba a la que
puedes someter todas las cosas en esa tierra es simplemente esta :
¿Para qué es?
La contestación a
esta pregunta es lo que confiere el significado que ello tiene en
ti. De por sí no tiene ninguno; sin embargo, tú le puedes otorgar
realidad, según al propósito al que sirvas. No olvides que tú
eres un medio no un fin. En el Cielo el medio y el fin son lo
mismo.Este es el estado de la autentica Creación.
Este curso te
enseña que cuando estes listo lo que es tuyo llegará . Aquí los
medios y el propósito están separados. La percepción no parece
ser un medio. Y esto es lo que parece que sea tan difícil entender
hasta que punto depende del propósito que tú le asignas.Parece que
es la percepción la que enseña lo que ves. Sin embargo da
testimonio de lo que tú enseñastes.
Tildas de pecaminoso
al cuerpo, y odias sus acciones, tachándolo de malvado. No obstante
tu deseo de ser especial susurra:"He aquí mi amado hijo, en
quién me complazco". Esta es la parodia que se hace de la
creación de Dios. De esta manera se conciben dos hijos y ambos
parecen caminar por esta tierra sin un lugar sonde poderse reunir y
sin un punto de encuentro. A uno de ellos, el cuerpo, lo percibes
como externo a ti. El otro, Hijo del Padre, descansa en el interior
de tu hermano tal como descansa en el tuyo. La diferencia es que
tienen distintos propósitos. El Hijo de Dios conserva la Voluntad
de Su Padre. El hijo del hombre percibe una voluntad ajena y desea
que sea verdad.
Puedes utilizar tu percepción para
un propósito diferente. Y éste demostrará su realidad
No hay nada en el
universo que no sea lo mismo, lo aparentemente diferente es tan solo
la manifestación de lo manifestado.
Las apariencias
distraen la mente del observador provocan dolor y sufrimiento por lo
que parecen ser, no por lo que son.
La realidad
subyace detras de las apariencias y estas son hijas de las mentes
que se ven a sí mismas como diferentes de los demás.
Las mentes no son
mas que una parte de la Gran Mente, y ésta en su infinita magnitud,
da sus hijas el don de co-crear.
La creación de
dichas mentes deberían servir a un propósito, pero éste se
encuentra oculto detrás de las apariencias.
Las mentes en su
busqueda solo encuentran lo que no es, osea, las creaciones de otras
mentes, y entonces empieza la separación.
La separación,
la gran ilusión, es la causa de todo dolor y sufrimiento, para
trascenderlos, deberemos trascender la gran ilusión.
Sólo hay una
forma de trascender la gran ilusión, y es mediante el Amor.
El Amor también
puede ser una gran ilusión, hay que saberlo encontrar en el
corazón de cada hermano.
El Amor es el
respeto absoluto a todo lo que existe y no existe, porque Él es el
que lo sustenta Todo.
El universo está
tejido por el Amor, y para poder experimentarlo hay que huir de toda
apariencia e ilusión, pues Él se hallas más allá de esto, Él es
intemporal, es eterno, pertenece a todos y está en todos. Él nunca
separa siempre une, el no cambia nada, porque todo se encuentra en
Él.
El Amor es la
plena aceptación de que Todo esta bien.
El Amor no juzga,
el Amor tan solo Ama.
Sé Amor, vive el
Amor, siente el Amor, envuelvete en Amor, respira Amor, sigue al
Amor, Él se encuentra donde está tu hermano.
Empieza el día
con Amor, reparte Amor, duerme con Amor.
El Amor es : no
ver el error de tu hermano, no juzgar, no tener malos
pensamientos,ver lo bueno en todos, ver las virtudes, no escuchar
maldades,................El Amor esta más allá de todo lo que tu
mente pueda percibir, sentir, inmaginar,.......El Amor está en tí
y en todos.
Entonces ámalo y
entrarás en el extasis del Amor y sabrás que eres Dios.
Ejercicios:
- La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.
Comparto con Dios su Voluntad de que yo sea feliz
- Dios, al ser Amor, es también felicidad. Busco únicamente
lo que en verdad me pertenece
- Mías son la paz y la dicha de Dios. Déjame aquietarme y escuchar
la verdad.
- La verdad corregirá todos los errores de mi mente. Dar y recibir
son en verdad lo mismo.
- Descanso en Dios. Soy tal y como Dios me creó.