LECCIONES DEL AMOR

No te puedes enfadar a no ser que creas que has sido atacado, que está justificado contraatacar y que no eres responsable de ello en absoluto. Estas premisas son irracionales, por lo tanto la conclusión es igualmente irracional, de que un hermano merece ataque en vez de amor. Tú no puedes ser atacado, el ataque no tiene justificación y tú eres responsable de lo que crees.

Nadie puede oraganizar su vida sin un sistema de creencias. Una vez que has desarrollado un sistema de pensamiento, sea cual fuere su clase, riges tu vida de acuerdo con él y lo enseñas.

 

1.- El mensaje de la crucifixión

La crucifixión no fue una norma de castigo.

LA crucifixión es un ejemplo extremo, y se ha interpretado mal porque los temerosos sólo pueden tener miedo. Ella ante todo quiere liberar el miedo. Proyectarla como castigo o sacrificio siempre implica separación. En última instancia sólo el cuerpo puede ser agredido, e incluso destruirse. Sin embargo, cualquier cosa que pueda ser destruida es que no es real. Por lo tanto su destrucción no debe de provocar ira.

El mensaje de la crucifixión fue precisamente que no es necesario percibir ataque alguno de nadie. Este es un gran mensaje de amor.Responder a la ira que es ego, con comprensión de su no existencia que es espíritu.

No se te pide que seas crucificado, se te pide únicamente que cuando te asalten las tentaciones de percibir falsamente, no las aceptes como falsas justificaciones para desatar tu ira.

Tu resurrección es tu despertar. Mejor dicho, tu redespertar, pues lo que tú eres ya está en tu mente.

Cristo eligió, por tu bien y por el de él, demostrar que el ataque más atroz, a juicio del ego, es irrelevante. Fuí traicionado, golpeado, atormentado y finalmente asesinado, según el juicio del ego. Ello fue debido a las proyecciones falsas sobre Jesús, de otros egos, ya que él no había hecho daño a nadie y había curado a muchos.

Por ello Cristo debe de ser reconocido como el camino, la verdad y la vida.

La voluntad de Cristo, junto con la de Dios, es que ninguno de sus hijos sufra.

El mensaje de la crucifixión es inequívoco:

Enseña únicamente amor, pues eso es lo que eres.

Los apóstoles interpretaron mal la crucifixión y por ello hablaron de la ira de Dios. No pudieron hablar sin ira porque su culpabilidad no les dejaba.

 

 

Cristo no anda en busca de mártires sino de maestros.

Nadie es castigado por sus pecados y los hijos de Dios no son pecadores. Cualquier concepto de castigo significa que estás proyectando la responsabilidad de la culpa de otro.

La crucifixión fue la resolución entre el ego y el Hijo de Dios.

El poder de los Hijos de Dios está presente todo el tiempo porque fueron creados para ser creadores La influencia de unos sobre otros es ilimitada, y tiene que usarse para la salvación conjunta.

La lección de amor es que no puedes ser herido, ni herir, y que son muchos que deben de oir esto para que sean bendecidos por sí mismos

Recuerda siempre que enseñas lo que crees. Cree lo mismo que yo, y llegaremos a ser maestros de igual calibre.

Aprende a oir una sola Voz, y esa que sea del E.S.. Ello no implica sacrificio. Por el contrario si eres capaz de oir al E.S. en otros, puedes aprender de sus experiencias y beneficiarse de ellas sin tener que experimentarlas directamente tú mismo.Si quieres seguir mis experiencias, tienes que seguir mi ejemplo de como percibirlas.

 

2- La alternativa a la proyección

Cualquier división en la mente conlleva por fuerza el rechazo de una parte de ella misma, y eso es la creencia en la separación.

Te excluyes a tí mismo al juzgar que eres diferente de aquel sobre el que proyectas. Procuras mantener fuera de tu conciencia el hecho de que te atacas a tí mismo, y así te imaginas que te has puesto a salvo.

La proyección siempre te hará daño, ella refuerza que tu propia mente está dividida. La proyección no es más que un mecanismo del ego para hacerte sentir diferente a los demás; haciéndote ver que eres mejor que ellos. Ello justifica el ataque, pues sin proyección no puede haber ira.

Hay una alternativa a la proyección. Todas las capacidades del ego se pueden aprovechar para un propósito mejor, ya que sus capacidades las dirige la mente, que dispone una voz mejor. El espíritu Santo extiende y el ego proyecta.

El E. Santo comienza percibiendo tu perfección, de esta manera lo refuerza en tí y en los demás. En vez de ira suscita amor. Ello invita a la Expiación. Percibirte a tí mismo de esta manera es la única forma de hallar felicidad en este mundo.

¿De qué forma puedes encontrar dicha en un lugar desdichado, excepto dándote cuenta de que no estás en él?

Dios creó a sus hijos extendiendo su pensamiento y conservando las extensiones de su pensamiento en su mente.

 

 El E.S. te capacita para poder percibir esto "Ahora". Los pensamientos se originan en la mente del pensador y desde ahí se extienden hacia afuera. Puesto que tu mente está dividida puedes percibir y pensar. Aunque la percepción es irreal, el E.S. puede usarla para canalizar tu percepción hacia Dios.

El ego puede aceptar la idea de que es necesario retornar porque puede, con gran facilidad, hacer que ello parezca difícil. El E.S. te dice que ello es innecesario porque lo que no ocurrió no puede ser difícil. El E.S. solo percibe lo que es verdad en tu mente, y lo extiende sólo a lo que es verdad en otras mentes.

La diferencia entre proyección del ego y extensión del E.S. es muy simple: el ego proyecta para excluir y, por lo tanto, para engañar. El E.S. extiende en reconocerse a sí mismo en cada mente, y de esta manera las pone a todas en una.

No hay tinieblas en ninguna parte del Reino, y tu papel sólo consiste en impedir que las tinieblas moren en tu mente.

Cada uno de nosotros es la luz del mundo, y al unir nuestras mentes de una forma consciente proclamamos el Reino en la Tierra.

 

3- La renuncia al ataque

Te has enseñado a ti mismo a creer lo que no eres, no puedes enseñar lo que no has aprendido, y lo que enseñas los refuerzas al compartirlo.

Tú eres únicamente amor, mas cuando lo niegas, haces algo que luego tienes que recordar.

"Lo que enseñes es lo que aprenderás". Entonces lo único que debes extender es la enseñanza del E.S.; tienes que ver la mansedumbre en los otros, y así refuerzas la tuya. Entonces no tendrás ninguna necesidad de protegerte. Tendrás la protección de Dios, que vendrá de tu propia mansedumbre. Los que están completamente a salvo son los completamente benévolos. Bendicen porque saben que son benditos. Cuando no hay ansiedad la mente es completamente benévola y puesto que extiende caridad, es caritativa. La seguridad no es otra cosa que la completa renúncia al ataque. Si enseñas ataque de la forma que sea, siempre te causará dolor.

Puesto que no puedes dejaar de enseñar, tu salvación radica en enseñar lo opuesto a lo que el ego cree.

 

4- La única respuesta

Recuerda que el E. Santo es la respuesta. El ego siempre pregunta y habla primero. El ego no se considera a sí mismo como parte de tí; este es su error fundamental.

Cuando Dios te creó a tí, te hizo parte de Él. Tú hiciste al ego sin amor y por ello él no te ama. El ego se hizo una pregunta que él nunca podrá contestar; ¿Qué eres?. Tú dispones de la respuesta y el ego te tiene miedo. No podrás entender el conflicto hasta que entiendas plenamente el acto fundamental de que el ego no sabe nada. El E. Santo no habla primero pero es el que contesta. Lo cual quiere decir que todo, el mundo dispone de la respuesta "Ahora".

 

El ego cree que la mejor defensa es el ataque, y quiere que tu lo creas también. Al percibir en tu mente algo ajeno a ti , el ego hace del cuerpo su aliado; alianza basada en la separación, alianza del miedo. Entonces el ego y el cuerpo se unen para atacar la mente, haciéndole ver que el cuerpo es má real que la mente; y entonces tendrás miedo

Escucha: la única respuesta a todas las preguntas del ego:"eres una criatura de Dios, una parte de su Reino de inestimable valor que Él creó como parte de sí mismo.

Eso es lo único que existe y es real.

Te encuentras en una situación imposible únicamente porque crees que es posible estar en una situación así.

Dios no te mostrará tu perfección porque ello equivaldría a que tú no puedes tener conciencia de ella, y reforzaría la creencia de los que se creen desvalidos.

Por eso el E. Santo jamás da órdenes. Dar órdenes implica desigualdad y Él demuestra que no existe.

Dios no enseña, pues enseñar implica una insuficiencia que Dios sabe que no existe. Dios no está en conflicto. El propósito de enseñar es producir cambios.

La separación no fue una pérdida de perfección, sino una interrupción de la comunicación. Entonces surgió la voz del ego. Dios no la calló porque hubiera sido atacarla. Habiendo sido cuestionado, Él no cuestionó. Él simplemente dió la respuesta

"Su respuesta es tu maestro"

 

Las lecciones del Espíritu Santo

Como cualquier buen maestro,el Espíritu Santo sabe más de lo que sabes tú ahora, y sólo te enseña para que llegues a ser igual a Él. Tu no crees en tu propia perfección, porque has creado una mente dividida.

Dios sabe que sus canales de comunicación no están abiertos hacia Él, lo cual impide impartirles su gozo a sus Hijos. Entonces Dios ve la necesidad de despertar a sus Hijos.

¿Qué podría despertar más dulcemente a sus Hijos que una tierna voz que no asusta sino que simplemente recuerda que la noche ya pasó y que la luz ha llegado?

Através del E.S. enseña a distinguir entre estar dormido y estar depierto, para entender que no debe tener miedo a los sueños. Y así, cuando vuelva a tener pesadillas, él invocará a la luz para desvanecerlas.

Un buen maestro enseña a sus alumnos no lo que tienen que evitar sino lo que tienen que aprender para ser felices.

 

 

 

A- Para poder tener, da todo a todos

Cuando tu ego, tu cuerpo y tus sueños hayan desaparecido, sabrás que eres eterno. Tal vez pienses que esto se arregle con la muerte, pero la muerte no es nada, porque no existe. Lo único que existe es la vida, y la vida forma parte de la mente. La muerte es un intento de resolver conflictos no tomando ninguna decisión. El cuerpo es un mecanismo de separación y por lo tanto no existe, no forma parte del Reino.

Ser de una sola mente tiene sentido, ser de un solo cuerpo no. El ego utiliza el suerpo para obtener placer, para atacar y para vanagloriarse. La locura de esta percepción le convierte en algo temible. El E.S. ve al cuerpo solamente como un mecanismo de comunicación. Sólo se puede comunicar Amor, tal vez creas que el miedo pueda comunicarse, pero al hacerlo fomentas el ataque, y éste siempre interrumpe la comunicaión.

Por lo tanto la primera lección del E.S. es real porque Él nunca separa, siempre une, y explica que no debemos de identificarnos con el cuerpo sino con el Espíritu y la Mente que son Universales y Eternos. Si proyectas amor siempre lo recibirás, si proyectas miedo siempre te quedarás solo.

 

B- Para tener paz, enseña paz para así aprender qué es.

Los que creen en la separación tienen miedo a las represalias y al abandono. Creen en el ataque y en el rechazo, de modo que eso es lo que perciben, lo que enseñan y lo que aprenden.

Eres lo que enseñas por lo tanto tienes que reconocer que cuando no compartes un sistema de pensamiento lo debilitas.

Los buenos maestros fortalecen a sus alumnos el deseo de cambiar, porque saben que sólo los cambios fundamentales son duraderos.

Cambiar de motivación es cambiar de mentalidad, y esto inevitablemente produce un cambio fundamental, ya que la mente es fundamental.

Tú aún no percibes la igualdad que hay entre tener y ser. Hasta que no lo percibas, tener, ten parecerá opuesto a dar. Ello es debido aque aún eres extremadamente consciente del ego en tí mismo y respondes al ego de los demás. El ego considera esta lección como demente; por lo tanto para poder entender hay que cambiar de mentalidad. Ello te provocará un conflicto y la forma de escapar de un conflicto diametralmente opuesto consiste en escoger a uno y dejar al otro. Porque si te identificas con los dos sistemas es imposible tener paz mental.

En esta lección empiezas a utilizar la inversión del pensamiento para afrimar lo que deseas, y ello te aleja del conflicto, y estarás avanzando hacia el centro de tu sistema de pensamiento, donde tendrá el cambio fundamental.

 

 

 

 

C- Mantenerse alerta sólo en favor de Dios y de su Reino

El E.S. separa lo verdadero de lo falso en tu mente, y te enseña a juzgar cada pensamiento que dejas que entre en la mente a la luz de lo que Dios puso allí.

Recuerda que lo que el E.S. acepta el ego lo rechaza. Ello es debido a que ambos están en completo desacuerdo en todo.

El E.S. no te enseña a juzgar a otros porque no quiere que enseñes nada que sea erróneo, y que, de este modo, lo aprendas. El E.S. es enjuiciador, pero sólo para unificar tu mente de manera que puedas percibir sin emitir juicios, y por consiguiente, aprendes a estar libre de ellos. Esto es necesario para que dejes de proyectar y sólo extiendas.

Esta tercera lección implica que hay algo contra lo que debes mantenerte alerta, y te lleva a la elección final sobre lo deseable y lo no deseable. Te enseña a que debes de estar alerta. Se te pide que a pesar del caos te mantengas consciente. Sin embargo, mientras tengas que estar alerta sobre algo seguirás creyendo que podrás estar eligiendo.

Si eliges a través del E.S. te llevará al Reino. Para ello es necesario saber que tu mente es íntegra, entonces estarás enseñando paz. Este último paso será Dios quien lo dará por tí, y entenderás que tener y ser es lo mismo.

Primero aprendes que tener se basa en dar, y no en obtener.

Segundo aprendes lo que enseñas, que quieres aprender a estar en paz.

Tercero es un paso de protección para tu mente, pues te permite identificarte solo con tu centro.

Mientras tu creencia en Dios y tu Reino se vea asaltado por alguna duda, lo que Él ha logrado perfectamente no será evidente para tí. Por eso es por lo que debes de mantenerte alerta. El ego habla en contra de su creación y, por lo tanto engendra dudas. Las dudas harán que pierdas consciencia de tu plenitud y no podrás enseñarlas.

Entonces sólo tu conciencia necesita protección, puesto que el estado de ser no necesita protección.

La certeza es el regalo que Dios te hace. LA verdad no requiere vigilancia, pero las ilusiones sí. Lo que inventaste ha aprisionado tu voluntad, y ha hecho enfermar a tu mente, que ahora debe de ser sanada. Mantenerte alerta es la forma de sanarla. Cuando tu mente haya sido sanada irradiará salud, y de este modo enseñará lo que es la curación. Esto te consagrará como un maestro que enseña lo mismo que Cristo. Jesús tuvo que estar tan alerta como tu debes de estarlo ahora, y si eliges lo mismo que él debes estar firme en lo que crees.

Este tercer paso es una afirmación de lo que quieres creer, y requiere que estés dispuesto a abandonarlo todo.El E.S. te capacitará para dar este paso.

Tu vigilancia es señal que quieres que el E.S. te guie. LA vigilancia requiere esfuerzo, pero sólo hasta que te des cuenta de que el esfuerzo es innecesario.

 

 

 

Has realizado enormes esfuerzos para conservar lo que inventaste porque no es verdad. Por lo tanto ahora tienes que canalizar todos los esfuerzos contra ello; y ello te llevará a eliminar la necesidad de esforzarte porque es verdad. Reconoce el Ser que tienes y que eres, que ello no debe de producir ningún esfuerzo, ni tampoco protección.

"Descansa en la perfecta seguridad de Dios"

 

Ejercicios:

26.- Mis pensamientos de ataque atacan mi invulnerabilidad

27.- Por encima de todo quiero ver

28.- Por encima de todo quiero ver las cosas de otra manera

29.- Dios está en todo lo que veo.

30.- Dios está en todo lo que veo por que Dios está en mi mente.